100 años del suicidio de Abdón Porte (Nota I)

La fotografía fue captada el 20 de mayo de 1917 en el Parque Central. Ese día Nacional le ganó a Peñarol 4:0 por la Copa Uruguaya, con goles convertidos por Abdon Porte, Bracchi, Héctor Scarone y Marán. Arriba de pie de izquierda a derecha aparecer Pedro Olivieri -apodado Maquinita-, José Vanzzino -Cochemba-, Abdon Porte -el Indio- Santiago Demarchi -Tagucho- Alfredo Foglino -el Mariscal- y Ramón Pesquera. Abajo en el mismo orden, José Bracchi -Pepe-, Héctor Scarone, Carlos Scarone -Rasqueta-, Rodolfo Marán y Pascual Somma -el Loco-. La imagen pertenece al acervo de la Comisión de Historia y Estadísticas del Club Nacional de Football. Se trata de un registro difícil ya que este equipo se integró solamente en esta oportunidad y anteriormente el 22 de abril en el partido ante Central por el mismo trofeo y en similar escenario.

Nacional conquistó en 1917 el primer hito histórico de la Copa Uruguaya. Este trofeo que actualmente se ha puesto en juego en el torneo N.º 115 en disputa, de acuerdo a la comunicación oficial de la AUF, quedó en propiedad de los albos en aquel año, por obtenerlo en tres ocasiones en forma consecutiva.

El hecho de convocar al presente reproduciendo lo que –reitero- en forma oficial la Asociación difunde en su página web (www.auf.org) no es un dato menor, aunque para muchos distraídos pasa inadvertido. Al estar en curso la Copa Uruguaya ciento quince, se establece claramente que en la historia de su disputa que se inició en 1900 hubo cuatro años en donde la competencia no se disputó. A saber:

-En 1904 por la guerra civil que conmovió a nuestro país.

-En 1925 debido a la promulgación del laudo por parte del presidente de la República, Ing. Serrato, que puso fin al cisma de nuestro fútbol cuando sólo se había disputado la primera fecha del certamen.

-En 1926 como consecuencia del referido laudo que puso en funciones al Consejo Provisorio del fútbol uruguayo con el cometido de organizar el campeonato de clasificación para integrar la primera división a partir de 1927 con 20 clubes.

-Y en 1948 a raíz de la huelga de jugadores profesionales de fútbol que se inició en octubre, cuando había concluido la primera rueda completa de la Copa Uruguaya y finalizado –simultáneamente- la Copa de Honor que se adjudicó Nacional.

¿SOBORNOS EN EL PARTIDO NACIONAL – PEÑAROL?

En la mañana del domingo 11 de noviembre de 1917, día del último partido de la Copa Uruguaya de ese año que disputaban en la tarde Nacional y Peñarol, en la cobertura periodística previa se leyó el siguiente texto que llamó la atención: “Se nos asegura que algunos de los jugadores que debían tomar parte en el match de hoy, fueron vistos hace varios días por un miembro de Comisión que les ofreció determinadas sumas de dinero si no tomaban parte en el match o hacían lo necesario para hacer inútil la prueba. No sería nada extraordinario que se hubieran intentado vergonzosos sobornos de jugadores por parte de algunos hinchas pero, si ha intervenido como se nos asegura, un miembro de la Comisión de uno de los clubs, sería necesario que la Asociación se preocupara de poner en claro lo ocurrido, ya que no es posible permitir que continúen ocupando cargos de honor y responsabilidad, personas capaces de desnaturalizar tan indecorosamente las finalidades del deporte”.[1]

“PORTE ERA EL ALMA DE LA LÍNEA MEDIA”

“Nacional ha logrado el premio a sus afanes. Ha conquistado el Campeonato Uruguayo de 1917, y, con él, ha colmado las aspiraciones de su larga y gloriosa jornada deportiva, adjudicándose en propiedad la Copa Uruguaya, […]. Nacional ha logrado lo que no había logrado ningún otro equipo en el Uruguay, y los títulos de su hazaña son tan absolutos y deslumbrantes, que nadie se atrevería a discutirlos. Los albos han obtenido ayer el justo premio á la labor excepcional de toda la temporada, llegando á la meta con sólo dos puntos perdidos después de lograr todo un record de goals, prueba evidente de la capacidad del ataque y con el mínimum de tantos en contra, como corroboración también de bondades y méritos de sus líneas defensivas”.[2]

En el extenso comentario de las incidencias que se registraron en el encuentro disputado en el “Field Oficial”, como se denominaba al hermoso escenario inaugurado un mes antes en ocasión de la Copa América, en el parque Pereira –en el lugar donde hoy se encuentra la pista de atletismo-, se incluye el análisis del rendimiento de los jugadores.

“Las defensas superaban a los quintetos. En ambos campos, los delanteros fracasaban en el empeño, ante la bizarría, el entusiasmo y la capacidad de las zagas.[…] Porte era el alma de la línea media alba, y Baezino (sic) [se refiere a José Vanzzino] y Olivieri lo secundaban con singular habilidad, neutralizando los tres buena parte de los ataques enemigos, quebrando sus mejores avances”.[3]

La crónica a la que me refiero resulta por demás expresiva cuando analiza la actuación de El Maestro Piendibene, quién a esa altura de su trayectoria se encontraba en la cumbre de su fama, no sólo en Peñarol sino también en la selección uruguaya. “Piendibene, regular. Con la obsesión de Porte… No empleó el shoting, ni logró imprimir mayor armonía á la línea”.[4]

“OPTIMISMO UN TANTO ARRIESGADO”

 “Una vez terminado el match, y respondiendo á una invitación de un grupo de parciales, organizóse (sic) una manifestación que acompañó á los jugadores hasta el local del Club de Deportes. […] Esa manifestación, con letreros alusivos, derroche de cohetes, su cortejo de automóviles, un breack del Jockey Club con la presencia de los campeones, invitaciones impresas para ser presenciada desde los balcones de la Asociación, hablan de un optimismo un tanto arriesgado, pero concurren á afirmar cuánta confianza depositaban en la bondad de los jugadores, quienes por acción refleja, por el cúmulo apreciable de virilidad que infiltran á los que en el field visten la casaca, y que, dominados por su pasión, todo lo habían concebido, y su propósito, ante la realidad, no podía sino culminar”.[5]

Como surge de la lectura precedente, al cronista de aquella época que escribió la nota le llamó la atención –con toda lógica para el tiempo que vivía-, el hecho de que los asistentes que concurrían a “los balcones” del local sede de la AUF en la avenida 18 de Julio para presenciar desde allí la caravana organizada para festejar la conquista de la Copa Uruguaya en propiedad, portaban “invitaciones impresas” que les habilitaba el acceso a tan selecto lugar de observación. Ocurre que en esa altura del decurso del mundo –segunda década del siglo XX- una impresión de este tipo como la que se menciona, exigía un proceso dificultoso que insumía algunos días. Ningún punto de contacto con la realidad que se vive hoy, cien años después, donde cualquier ser humano en su domicilio con una computadora arma e imprime cualquier elemento de este tipo.

PÉREZ, VARELA Y PIENDIBENE CUESTIONADOS

El motivo que originó la opinión del periodista sobre el “optimismo un tanto arriesgado” que sugerían esas invitaciones se conoció en la edición de La Tribuna Popular del martes 13 de noviembre de 1917.

“Radicales soluciones. Una cuestión grave. La Comisión Directiva del Club Peñarol, acaba de adoptar resoluciones de extrema gravedad, que han de producir sensación entre los millares de parciales aurinegros.

Como lo habíamos adelantado ayer tratáronse (sic) en la sesión una serie de acusaciones contra dos jugadores: Pérez y Varela. El debate fue extenso y acalorado, resolviéndose suspender por tiempo indeterminado al jugador Pérez, que como Varela, era acusado de no haber procedido lealmente en el match del domingo.

En cuanto á Varela no pudo llegarse á adoptarse ninguna resolución por haber quedado sin quórum la Comisión.

Parece que las resoluciones tienen origen en acusaciones de varios jugadores peñarolenses, que el domingo observaron en el fiel irregularidades graves de sus dos compañeros.

Como consecuencia de los hechos que quedan relatados, han renunciado sus cargos de la directiva del Club A. Peñarol, el presidente doctor F. Simón, el doctor Melchor Pacheco y el señor H. Dall’Orto”.

En la misma edición se informó que varios parciales de los aurinegros organizaban un merecido homenaje a Isabelino Gradín “en virtud de su brillante comportamiento en el último match realizado por su Club”.

Como resulta lógico para cualquier época de la historia del fútbol, una situación como la denunciada, analizada e inicialmente resuelta por la directiva de Peñarol, originó todo tipo de comentarios e informaciones posteriores ampliatorias en los días, semanas y meses siguientes. Manuel El Japonés Varela era una figura consagrada y junto con el joven y veloz puntero derecho José Pérez, se consagraron campeones de la primera Copa América disputada en setiembre y octubre de este año 1917 en Montevideo. La noticia más trascendente que surgió en los días posteriores, vinculó a un tercer jugador de Peñarol en el episodio. Nada menos que a José Piendibene –el jugador símbolo de la institución-, quién al igual que Pérez quedó suspendido por tiempo indeterminado.

Los tres futbolistas de Peñarol involucrados en los episodios que desencadenaron la crisis en el club, quedaron marginados de la actividad en la institución. Los aurinegros Ruotta por El Japonés Varela, Curto por Pérez y Armando Artigas por El Maestro Piendibene, ingresaron en el equipo que se repuso inmediatamente del contraste experimentado ante Nacional en la Copa Uruguaya, cerrando el año 1917 con la conquista de la segunda edición de la Copa Albion luego de dejar por el camino a Defensor y a Nacional –empató 1:1 y en el nuevo partido y venció 3:1 en el encuentro de desempate, actuando los últimos seis minutos con diez hombres por lesión de Campolo- y ganar la final 3:0 ante Wanderers el 30 de diciembre de 1917.

Nacional reaccionó inmediatamente de conocidas las decisiones del comando de Peñarol. La directiva resolvió “solicitar a la AUF una inmediata y enérgica investigación, a fin de aclarar las versiones que han circulado sobre soborno de determinados jugadores. Entienden los albos que como tales rumores no hacen más que empañar el triunfo obtenido por el primer equipo, tienen especial interés en que se aclare el grado de veracidad que pueda existir en todo cuánto se ha comentado”. Cumpliendo la decisión el poderoso delegado del club, Rodolfo E. Bermúdez –en las sombras acusado de ser el “miembro de la Comisión” que llevó a cabo la obra-, solicitó el miércoles 28 de noviembre en la asamblea de la AUF la formación de una “Comisión especial para investigar el grado de verdad de los sobornos”. Aprobada la moción fueron designados integrantes de la misma Héctor R. Gómez, Conrado Pelfort y José Reyes Lerena. “El delegado de Peñarol señaló que estaba reuniendo datos sobre el asunto para elevarlos a la asociación”.

Próxima nota: Porte jugó todos los partidos ante Peñarol entre 1911 y 1917, aunque algunos los cuentas desde 1914 (Nota II)

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[1] “FOOTBALL. El gran match de hoy por el Campeonato Uruguayo. Una jornada que puede ser definitiva. ¡Nacional! – ¡Peñarol! Sobornos?”. La Tribuna Popular. Montevideo. 11/11/1917:2.

[2] “FOOTBALL. Ni Nacional ni Peñarol lograr abrir score. Los albos conquistan su título más glorioso”. La Tribuna Popular. Montevideo. 12/11/1917:2.

[3] Idem.

[4] Ibídem

[5] Ibídem.

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