“Han circulado mil versiones” del suicidio de Porte (Nota V)

Fotografía captada en el último mes de 1915 luego que Nacional conquistara la Copa Uruguaya, agregándola a los torneos internacionales de clubes, Copa Competencia y Copa Cusenier, que anualmente se ponían en juego ante los clubes de Buenos Aires y Rosario de Argentina.
Con los tres trofeo en el eje de la imagen, arriba desde la izquierda aparecen Pascual Somma, José Vanzzino, Maquinita Olivieri, Carlos Scarone, De Vecchi, Porte, Foglino y Castellino. Abajo, en el mismo sentido: Pablo Dacal, Ángel Romano, José Brachi y Lázaro. El Canario o Indio Abdón Porte tenía 23 años.

La Tribuna Popular inició una extensa nota publicada al día siguiente del suicidio de Porte, con lo conceptos que transcribo a continuación. “La noticia del suicidio del querido jugador nacionalófilo Abdón Porte que adelantamos ayer, produjo verdadera consternación entre los parciales albos y sorprendió íntegramente á todos los aficionados, ya que el jugador desaparecido pertenecía al grupo de los privilegiados que saben captarse las simpatías de todos, por nobleza de alma y sinceridad de afectos. Dolorosa y desagradable impresión, porque jamás podía soñarse que Porte tuviera un final de tal naturaleza, siendo por su carácter, sus hábitos y su ambiente, la más absoluta negación de todo romanticismo, de toda sombra, de toda sospecha”.[1] Queda claro -según mi opinión- que nadie pensaba que el trágico episodio podía ocurrir.

Agrega la hermosa crónica por la galanura del texto propio de aquella época, que “Nacional pierde á uno de sus más viriles paladines en horas en que gustados los triunfos, libados todos los néctares, logradas las más soñadas consagraciones, se hubiera hecho necesario, indispensable, contar en la guardia con los soldados más capaces, más dignos, más esforzados y amantes de la enseña nacionalfila, para que no se produjera la decadencia que sigue a toda época de esplendor.

Y Porte, si ayer fué necesario á Nacional, si cuando él no pudo asistir á los fields, la bandera alba no flameó victoriosa, hoy hubiera sido indispensable, como primer cruzado en cada batalla, como primer colaborador en cada victoria”.[2]

De lo transcripto no surge ninguna duda sobre el excelente estado en que se encontraba Porte, condiciones propias de su edad. Es necesario recordar que tenía 25 años y, reiterar, que de los 36 partidos de la temporada de 1917 que disputó Nacional, en 33 de ellos actuó Porte y convirtió 4 goles.

RESOLUCIONES DE NACIONAL E INICIO DEL VELATORIO

La nota continúa informando sobre las varias resolución adoptadas por Nacional sobre el tema.

“-Ofrecer el local del club Nacional de Deportes para velar sus restos

-Costear los gastos de entierro.

-Colocar la bandera del club a media asta.

-Instituir un mes de luto para los jugadores compañeros de Porte.

-Designar al señor Bermúdez, para que en el acto del sepelio haga uso de la palabra en nombre de la Comisión y á Ramón Pesquera en nombre de los jugadores.

-Apersonarse al señor Eusebio Céspedes para hacerle presente la íultima disposición del extinto.

-Colocar la bandera del Club sobre el ataúd que guarda los restos mortales de Porte.

-Agradecer los ofrecimientos de algunas casas de pompas fúnebres que se ofrecieron para hacer gratis el sepelio”.[3]

La nota prosigue informando que en la noche desfilaron millares de personas por las sede de Nacional desde las 9 de la noche hasta las primeras horas de la madrugada, para rendir el último adiós a Porte. “Fue tal la aglomeración, que la policía tuvo que intervenir enérgicamente para mantener el orden. El público desbordaba hasta la acera opuesta del local de los albos, renovándose lentamente los grupos á medida que las personas podían lograr acceso y firmar los albums”. Corresponde señalar que la sede de Nacional se ubicaba en un local de la avenida 18 de Julio entre Andes y Convención, casi en la esquina con ésta última arteria de tránsito, en el segundo piso.

Con el subtítulo de “han circulado mil versiones”, La Tribuna Popular finaliza la extensa nota intentando buscar el motivo que ocasionó la trágica decisión de Porte. En su primer párrafo refleja con exactitud lo que ocurrió con posterioridad al episodio. Expresa que “han circulado mil versiones”. Nada más claro y real de lo que ocurrió hace 100 años a partir de un dato que, quienes han buscado la quinta pata al gato, no han reparado o no quieren comprender. Al no expresar el suicida en sus cartas el motivo por el cual tomó la trágica decisión, cualquier hipótesis es válida por más descabellada que sea y aunque no tenga la más mínima sustentación. Es el caso que a partir de fines de la década del cincuenta del siglo pasado se ha intentado construir como verdad oficial del club. Según ella Porte se encontraba en decadencia a raíz de una lesión de rodilla, situación que originó que al terminar el primer partido amistoso de práctica de la temporada, que disputaron Nacional y Charley el domingo 3 de marzo, en los vestuarios el presidente de Nacional, Dr. José María Delgado, se apersonara a Porte para expresarle que no iba a poder seguir jugando, señalándole a Zibechi que se encontraba a su lado, como el sustituto en su puesto.

No existe nada más irreal que la construcción de este hecho que no ocurrió y que se quiere imponer como si hubiera existido.

Desmenuzaré uno por uno los episodios que construyen esa pretendida versión oficial, a partir de transcribir el texto publicado por La Tribuna Popular en la nota que vengo referenciando, aparecida el 6 de marzo de 1918, la cual –lo confieso y queda claro- ha dado a pie a los constructores de la verdad oficial para agarrarse de ella y agregarle condimentos, sin tomar en cuenta cómo comienza el artículo: “han circulado mil versiones”, lo que en buen romance indica que la que refiere el periódico es una más, sin asidero alguno.

LA LESIÓN DE LA RODILLA NO SE MENCIONÓ 100 AÑOS ATRÁS

“Han circulado mil versiones.

Hasta se ha dicho que Porte, de un tiempo á esta parte, venía sufriendo graves consecuencias de un golpe recibido en la cabeza en un match e la temporada última.

Sin embargo los orígenes del suicidio son otros.

Hace más de un año que Porte había manifestado á compañeros de club y á diversos amigos que el día que él decayera como jugador se mataría.

No concebía su vida si no defendía con brillo á su querido club.

Es un hecho raro, excepcional, pero exacto fatalmente.

Difícil de explicar el proceso psicológico que lo llevó á cumplir su resolución.

Fue menester que una serie de circunstancias á que no están ajenas del todo razones económicas, llevaran á Porte á apresurar su fin, pero por sobre todo, él tuvo como causa principal en su gesto trágico, el convencimiento íntimo de su decadencia como jugador.

Tenía la obsesión de creerse desconfiado por muchos, de sus capacidades deportivas y era su tormento constante para él, el juicio que merecerían sus performances.

Así tenemos que el domingo último [se refiere al partido que Nacional le ganó a Charley 5:1 con Porte como titular] la escasa lucidez de sus jugadas, lo decidieron á eliminarse para siempre.

Así lo confirman una serie de detalles.

Sus compañeros le observaron un distintivo de Nacional en su solapa y respondió:

“Es lo último que me queda de Nacional”.

Poco después dio una modesta propina á un empleado del Club, y afirmó también “es el último domingo que juego”.

Aferrado así á su idea, premeditó el suicidio, y su amor al club de sus triunfos le inspiró dos estrofas que no dictó el cerebro pero cinceló con alma y corazón…

El mismo amor lo hizo romántico y fue á morir donde más de una vez fuera sacado en triunfo: ¡Al medio del field!

Cayó allí como gladiador romano, en el propio lugar de sus hazañas, con la visión eterna de sus más alto idealismo.

No quiso manchar con sangre el campo y tuvo el último gesto, el postrer estoicismo: levantó sus ropas, buscó el lugar del corazón fríamente, sin vacilaciones y disparó junto á las carnes, impotentes á la rebelión ante la suprema voluntad”.[4]

Este texto que construye La Tribuna Popular será destruido al día siguiente por el presidente de Nacional, Dr. José María Delgado, en un artículo publicado con su firma en El Plata y que será publicado en una próxima nota.

Por otra parte hay que poner los ojos sobre aquella época para comprenderla. Por esa vía también quedará sin sustento lo transcripto precedentemente, escrito por La Tribuna Popular. Nacional jugó su último partido en 1917 el 23 diciembre ante Peñarol por la semifinal de la Copa Albion. Al perder y no alcanzar la final ante Wanderers –que jugaron los aurinegros el 30 de diciembre-, se cerró la temporada. En aquella época en enero y febrero no se jugaba al fútbol. Esa estación del verano se destinaba a la práctica del cricket. En marzo los clubes reiniciaban los entrenamiento con partidos amistosos y a fines de abril comenzaban las competencias oficiales. Lo apuntado quiere decir que Porte no podía tomar el partido ante Charley –primer encuentro de todos los que se disputaron en 1917-, como algo definitivo para evaluar su juego. Venía de dos meses de inactividad, como todos los demás, compañeros y rivales. Es cierto que no rindió a gran altura. Pero… Nacional ganó 5:1; los jugadores estaban sin entrenamiento y los amistosos de pretemporada recién comenzaban.

[1] Mundo sportivo. Football. “ABDON PORTE”. La Tribuna Popular. Montevideo 06/03/1918.

[2] Ibídem.

[3] Ídem.

[4] Ídem

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